Esta renovación integral en Altea reinterpreta el minimalismo a través de una paleta de tonos cálidos y una cuidada selección de materiales que convierten el interiorismo en el alma del proyecto. Espacios diáfanos, líneas depuradas y una armonía perfecta entre luz y textura definen una vivienda donde la sencillez se transforma en lujo. La madera natural, la piedra en tonos suaves y los tejidos orgánicos aportan calidez, creando un ambiente acogedor sin renunciar a la pureza estética.
El diseño interior ha sido concebido para potenciar la conexión entre los espacios, con una distribución fluida que invita al descanso y al disfrute. Cada pieza de mobiliario ha sido cuidadosamente seleccionada o diseñada a medida, enfatizando la funcionalidad sin perder el carácter sofisticado del conjunto. La iluminación, natural y artificial, se integra estratégicamente para resaltar volúmenes y texturas, logrando una atmósfera envolvente. Un hogar donde el minimalismo se siente, se vive y emociona.
Superficie: 86,13 m²
Proyecto: Renovación integral






